Diana Brubeck

Diana Brubeck

Diana

Las palabras son el arma más poderosa que tenemos entre las manos.

Nunca he sabido qué decir de mí cuando me piden una semblanza o autobiografía. Supongo que no soy buena hablando de mí. Tampoco con las fechas, así que probablemente, solo pueda mencionar dos fechas correctas en esta ocasión, empezando por la de mi nacimiento: 3 de noviembre de 1995.

Me gustaría tener una forma interesante de contar el comienzo de mi vida, pero no es así. Es decir, ¿qué puedo decir si era solo un bebé en la bonita ciudad de Durango, Dgo., México? No sabía nada de la vida, obviamente, pero ir aprendiendo me dejó grandes recuerdos. Especialmente, cualquiera que haya sido mi primer contacto con el mundo de las artes y es que, era de esas niñas que participaban en todos los números de los festivales escolares. Como sea, lo importante tal vez llegó cuando tenía nueve años. Verán, si siempre tuve esta inclinación mayor por las artes que por las ciencias, fue en gran parte por la influencia de mi padre. Este gesto fue uno de los más importantes para que, un día, decidiera escribir.

Comenzó tal vez antes. Recuerdo un cuento de cuando recién aprendí a hacer letras entendibles; era un pequeño cuento sobre la luna, el sol y los planetas. Pero la verdadera historia que marcó la línea de inicio, fue gracias a un perro callejero. La verdad, en ese entonces solo quería que la gente conociera mi pequeña historia, esas horas de mi vida que fueron tan importantes como para plasmarlas en un papel, y tuve la oportunidad de compartir mis palabras en una lectura frente a otro grupo de escritores y amantes de la literatura, en el Museo Guillermo Ceniceros. Si me hubieran dicho que llegaría tan lejos, me hubiera sorprendido, porque en ese momento no pretendía demasiado con mis escritos, es decir, estaba en tercero o cuarto de primaria y mi aspiración era ser veterinaria o algo similar.

Por suerte para mí, las oportunidades de seguir dando a conocer pequeñas partes de mi vida y pensamientos, se presentaron en estas reuniones de la Red de Escritores de Durango, así como en sus revistas REDAcciones, para comenzar mis primeras publicaciones de cuentos fantásticos y, en los últimos dos años, como parte de la Sociedad de Escritores de Durango. En aquellos días, mis maestros me animaban para entrar a concursos escolares y lo hacía, pero por alguna razón, nunca ganaba. Recuerdo que una vez le pregunté a una de mis maestras de secundaria y me dijo algo como esto: “es muy bueno, pero muy crudo”. Tal vez a la gente no le gusta enfrentarse a la realidad cuando lee. A pesar de eso, jamás bajé la pluma y decidí que escribir sería mi vida. Tenía catorce años cuando supe que la literatura sería mi futuro a pesar de lo difícil que fuera.

El único problema cuando decides algo así a temprana edad, no es lo que piensen los demás, o que seas menor de edad para entrar a otros concursos y programas de apoyo, no. Esas cosas quedan de lado cuando te das cuenta de que eres tú el problema, cuando comienzas a escribir muchas historias, pero no terminas ninguna. Supongo que de haberlo hecho, tendría ya un par de novelas terminadas desde hace tiempo, pero luego de años de narraciones y cuentos, logré terminar un 09 de mayo de 2015, mi primera novela: Citizen/Soldier. Así es, esa es la segunda fecha. Me tomó dos años terminarla, aunque pudo ser menos si no me hubiera puesto algunas trabas que me ayudaron a encontrar un estilo un poco más propio, todavía en maduración.

Citizen/Soldier es la primera de muchas historias, eso lo sé. Historias con las que busco ir más allá de la trama que se ve en la superficie y hablar, tal vez no tanto de mundos futuros, personas con magia, genios súper dotados, el salvador de la humanidad, sino de los personajes en sí. Personajes que sean reales, con sus fallas y sus defectos, personajes humanos que cometan errores. Historias en las que la gente pueda creer para cambiar el mundo.

Soy estudiante de Lenguas Extranjeras, un entorno maravilloso para desarrollar la literatura.

Desde abril de 2016 colaboro en Ediciones Bellas Letras como diseñadora gráfica y con la publicación de mis escritos.

Libros publicados:

Citizen/soldier. Ediciones Bellas Letras. 1ª edición electrónica. Durango, Dgo., 2016.