La última vez que la vi.
La última vez que la vi,
iba hacia el este,
donde nace el sol de sus esperanzas,
iba alegre, a su faena.
La última vez que la vi
se fueron mis suspiros,
en su espalda,
voy a ofrecer una recompensa,
a quien la haga volver,
mi linda doncella,
daré las lunas de mayo
y los rubíes de la laguna vieja
que llevo en mi alma,
le pediré a Dios dé también muchas bendiciones
a quien me permita escuchar su linda voz
y sus tímidos ojos vuelvan a mirarme.
¿Dónde andará mi princesa?,
me hace falta verle,
su caminar como un trotecillo
que me sonríe cuando viene hacia mí,
me hacen burbujas de colores
como mariposas que revolotean en mi alegre estómago.
Mi hermosa princesa,
grito su nombre al viento,
no me responde y aparece otra vez mi soledad,
me escondo en este rincón de donde le escribo,
a mi dulce doncella.
José Argenis Peña Salcedo.
Venezuela.



