Libro abierto.
Desnúdate con las páginas
y regocíjate, renglón a renglón.
Agasaja el papel
ataviado de poesía y
embriágate con su textura.
Hazle el amor a la figura
de su texto y
aliméntate de su rima
hasta vomitar cada estrofa
de mi libro abierto.
Laura Lucero Mercado Rodríguez.
México.