SI UNO SE CAE, TODOS NOS CAEMOS.

SI UNO SE CAE, TODOS NOS CAEMOS.

(Sobre una fotografía de Laura Huertas)

Temieron la caída por instinto,
y confiaron en grutas insondables
para resucitar a su silencio.

Amaban los espacios enlazados
por culto hacia las trenzas sibilinas
de las piedras ancianas.

Así se imaginaron escultores
estos canteros bruscos
que querían domar a los contornos.

Nadie sabe del daño del desplome
porque cualquier desgracia
tiene el fondo del cuarto de las muertes,
y el tiempo se parece a una cárcel.

Por eso, cultivaron escalones
de líquen silencioso
y humedad exclusiva.

Para que tengan aire de memoria.

Y sostener ufanos que estuvimos
en todas las alturas de las torres.

Fernando Fiestas.

You may also like this

12 abril 2026

Páginas de mi libro

<!-- wp:heading --> <h2 class="wp-block-heading">PÁGINAS DE MI LIBRO.</h2> <!-- /wp:heading --> <!-- wp:paragra

admin
11 abril 2026

Detrás del uvedal.

<!-- wp:heading --> <h2 class="wp-block-heading">Detrás del Uvedal</h2> <!-- /wp:heading --> <!-- wp:paragraph

admin
07 abril 2026

¡Negra!

<!-- wp:heading --> <h2 class="wp-block-heading">¡Negra!</h2> <!-- /wp:heading --> <!-- wp:paragraph --> <

admin

Leave Comment