Reunión de la tarde

REUNIÓN DE LA TARDE.

—Se congrega la vida.

Yo estaba ahí, quieta, cuando el viento empezó a mover las hojas del calamondín como si alguien afinara el aire. No es un árbol grande. Nunca lo ha pretendido ser, pero sostiene frutos diminutos que arden con una luz propia, casi obstinada, soles diminutos que dan alegría a mi vida.

Y entonces llegaron.

No uno, ni pocos. Llegaron en oleadas de alas, ocupando cada rama, cada espacio posible, como si el árbol fuera el centro de una cita que nadie anunció y todos comprendieron.

El canto no era desorden, era un territorio compartido, una declaración de existencia.

El azahar flotaba entre nosotros. Ese aroma limpio, casi ceremonial, que no se limita a oler bien, sino que ordena el ánimo, aclara la sangre, despierta algo antiguo en la memoria.

Yo no hice nada.

Solo miré cómo lo pequeño convocaba lo inmenso.
Cómo un árbol contenido podía sostener tanta vida.
Cómo la tarde, lejos de apagarse, se volvía multitud.

Y entendí, desde mi oficio de escritora, que hay escenas que no se inventan. Solo se reciben con los sentidos abiertos, atmósferas preciosas.

Que la belleza no necesita grandilocuencia.
Que la raíz firme es más poderosa que cualquier altura.

A veces la inspiración no me llega en silencio.
Me visita con miles de gargantas diminutas,
en un viento correcto, en un perfume blanco que me atraviesa el pecho.

—Y una sabe cuándo mirar es suficiente.

Gardenia Verchiel.
México.

You may also like this

12 marzo 2026

Caicer, el perro fiel de Pilarcito

<!-- wp:heading --> <h2 class="wp-block-heading">Caicer, el perro fiel de Pilarcito</h2> <!-- /wp:heading --> <!

admin
26 febrero 2026

El primer amanecer de Pilarcito

<!-- wp:heading --> <h2 class="wp-block-heading">El primer amanecer de Pilarcito</h2> <!-- /wp:heading --> <!--

admin
10 febrero 2026

La revelación de la luz

<!-- wp:heading --> <h2 class="wp-block-heading">LA REVELACIÓN DE LA LUZ.</h2> <!-- /wp:heading --> <!-- wp:par

admin

Leave Comment