Entre páginas y amor
Madre e hijo, en perfecta armonía, cruzan sus plumas,
y comparten una de sus pasiones en un abrazo de letras,
para ellos las palabras danzan,
y juntos, exploran mundos de realidad y fantasía.
La escritura es ahora su mundo, un lugar de ensueño,
en la que las historias cobran vida y el amor los une,
en cada página, ambos encuentran, un pedacito de felicidad.
En ese momento, prevalece y los une el amor por la literatura,
comparten su pasión en un abrazo de poesía.
La madre cuenta historias, de cuando era joven,
de cómo la musa la visitaba en los rincones de su mente,
y de su exilio por migración forzada,
y el hijo, escucha atento, con ojos brillantes de emoción,
comparten sus propias historias de vida,
y las han convertido en sus momentos de inspiración.
Juntos, se ríen y se funden con cada palabra, cada verso o cada cuento,
pues se sienten unidos por la literatura y el amor.
La madre le habla de sus poemas y cuentos de la vida
y el hijo de sus cuentos de fantasía
y de su nuevo libro de aventura, de auto ficción y humor sarcástico.
En ese hermoso rincón, que se les convierte en magia,
las palabras de Cervantes les hace sonreír,
las de Neruda les hace suspirar,
las de Borges los lleva a laberintos, de tiempo y de memoria,
las de Benedetti les hace cantar, con su poesía de la vida diaria,
las de García Márquez los envuelve en su realismo mágico,
y las de Huxley, les muestra mundos de distopía y utopía,
y los cuentos de Cervantes les hace soñar y crear.
Aún estando lejos, en diferentes latitudes y en la distancia, consiguieron
un punto de encuentro, en el que sus corazones palpitan de emoción
y sus mentes se funden bajo concentración.
Se inventaron una buena manera de tener un punto común de conversación,
en el que prevalece el respeto, la unión y la admiración,
que la vida siempre los mantenga unidos: entre páginas de amor.
Gaudis Mora.
Venezuela.



