Profundidad en tu mirada.
Vi en tu mirada una profundidad excitante, que me obligaba con curiosidad a penetrar en ella, me convertí en un explorador de tu magia que me ensalzaba en ese universo contagioso de tesoros escondidos, multipliqué mi interés al verme fascinado en tu mundo interno donde tu amor me invitaba y me acogía.
Llegué y me pareció muy rápido y corto el camino, me brindaste ese espacio tan cercano que pude alcanzar a besarte, continué hacia tu delicadeza de mujer, me adueñe de tu cintura donde posé mis manos, desplacé mis labios por tu cuello y erizada me dijiste, sabía que sería una realidad ese sueño apresurado que conocí al verte.
Aceleré al ritmo del palpitar de tu corazón y el mío y jugando con tu cabello comprendí lo vibrante del amor de una mujer que te corresponde, eres esa luna de sueños y aventuras que marcan a los enamorados, eres el placer de esa noche con luz tenue, eres la silueta perfecta que su sombra no espanta, sino que enamora y atrapa.
Eres el brillo confundido de las estrellas qué despiertan curiosidad e interés por permanecer a tu lado.
Nada iguala todo cuanto contemplo de ti, tu fascinante mirada, tu inconfundible cuerpo desplazándose como estrella fugaz, para pedir el deseo en esa variedad que en ti vislumbra, como el verdadero sortilegio que me apasiona y amo en esta vida.
Emigdio Rodríguez Silva.
Venezuela.



