Tiempo para los demás.
Este es un día maravilloso que camino contigo, que me brindó un amigo maestro y en su saber persigo; lo que en un ayer me dijo en su destino: Dile a tus semejantes hermanos y amigos que los Derechos Humanos son muy perseguidos, es la tiranía su primera enemiga, donde arrasa todo y tortura la Vida. Es la Dictadura con su cara dura, que encierra al hombre y la Libertad.
Dile a tus amigos y fieles compañeros que la vida vale, como el agua es, como digo siempre, como lo soñé. Dile a mi familia lo que nunca pude. Dile que yo nunca supe morir, y en mi pensar, derramé mis lágrimas en silencio que no pude retener por mucho sufrir, cuando conocí al perseguido, al que sufre, al preso sin justicia, al enfermo sin atención, alimento y medicina, al pobre, al migrante sufrido, al desterrado, a todos con los que me identifico y mi alma está sumida.
Dile a todos, ¡a viva voz!, que me conociste como era yo, simple para llegar a ser hombre y luchar por los Derechos Humanos, que su esencia es » Simple» y cuando los violentan su sabor es amargo.
Comenta que estas palabras fueron enseñanzas en ese camino que recorrimos unidos, limando asperezas con el favor de Dios, donde el sorbo del agua nos enseñaba lo que es vida.
Diles que aún estoy recorriendo caminos llevando mi cátedra que es de los amigos, para disertarla por todos los lugares. Diles que mi nombre es Nelson Freites que recorre espacios como el sol y el viento y nunca atropella, donde mi familia está con ustedes.
Diles que luchar se puede, que el amor no muere y somos los auténticos Derechos Humanos que se pronuncian como el agua viva, que su alma es la esencia de la propia vida. Diles, que el espíritu nos define y nos abriga. Diles por favor; avancemos, «Pa’ lla vamos». Diles, a los niños, a las mujeres y hombres, diles a los jóvenes, y a los adultos mayores, a los ciudadanos que aquí estamos aun siendo de noche… Diles, Diles…
Emigdio Rodríguez Silva.
Venezuela.



