Camino continuo.
Ayer fue un momento de determinación y dolor, sin embargo a pesar de lo amargo comprendí que el mismo en su contenido había sido el resultado de tanto aromas y sabores probados y consumidos, estos dulces y coloridos que me llenaban de satisfacción y felicidad, me habían abandonado de manera fugaz.
Ante mi confusión y falta de entendimiento, la sabiduría me visitó y se acercó a mí, al verme pedir una explicación por mi dolor y sufrimiento, en mi pensar asentó lo siguiente, observa su ejemplo: amigo(a) mío acabas de despertar y en tu boca sientes amargura y te preguntas el por qué, de su presencia; corres a enjuagarte, cepillarte para quitar la amargura entre otras, higienizas y obtienes salud bucal, frescura y buen aliento, luego medito, fueron los agradables sabores que consumí con felicidad, ahora convertidos en amarguras.
Así es el camino en muchas etapas de la vida, pasan los días y hoy continúo el camino.
Despierto; me levanto, me cepillo los dientes, enjuago mi boca, tomo una taza de café o té, me deleito con su sabor y aroma, reflexiono y tomo nota; ese es el camino difícil, pero necesario que se recorre en la vida. Avanzo con Dios…
Emigdio Rodríguez Silva.
Venezuela.



